LA LOBERA
Con inicio y final en El Real de la Jara, una histórica población de la Ruta de la Plata,
el sendero de La Lobera ofrece un recorrido por algunas de las dehesas y arroyadas más características de Sierra Morena. Los nombres de los lugares y los accidentes geográficos, los topónimos, nos hablan de los dominios del lobo, tanto sobre el terreno como en el imaginario colectivo de nuestros antepasados, y los de otras muchas especies animales o vegetales que aún pueblan estos montes.
El sendero se inicia en el mismo borde del casco urbano de El Real de la Jara. Antes o después de recorrerlo, merece la pena aprovechar la ocasión y visitar esta antigua población de blancas calles y sugestivos monumentos, que forma parte de la Ruta de la Plata. Con posible origen romano, fue una fortaleza árabe conquistada por caballeros de la Orden de Santiago, bajo cuyos dominios permaneció un tiempo. Conserva, aunque en ruinas, su castillo medieval, edificación de finales del siglo XIV, al que se unen otros monumentos de interés, como la iglesia de San Bartolomé, de estilo mudéjar.
Buscando el final del pueblo por la calle Santa María llegamos a la pista, o carretera
o camino, según se mire, que lleva a Santa María de la Nava, en la comarca pacense de Tentudía, por la que emprendemos el sendero (ver [1] en el mapa).
Avanzados unos 800 metros pasamos sobre el arroyo de los Pinos de la Umbría del Castaño, cuando ya le queda un escaso recorrido para confluir con el arroyo de La Víbora, que encontraremos algo más arriba [2]. Éste, por su parte, conduce sus aguas al Ribera de Cala, cuyas aguas reguladas por los embalses de Cala y Gergal son utilizadas para el abastecimiento del área metropolitana de Sevilla.
Caminamos algo más de kilómetro y medio junto al arroyo de La Víbora, que hace de
límite entre los municipios de El Real de la Jara y Monesterio, y por tanto entre Andalucía y Extremadura, hasta llegar a la desembocadura en éste del arroyo de La Lobera [3]. Deberemos abrir algunas cancelas en el camino, que nunca debemos olvidar dejar cerradas para que no escape el ganado.
Avanzamos junto el cauce del arroyo de La Lobera unos tres kilómetros hasta que alcanzamos el cortijo del mismo nombre [4]. Quinientos metros escasos más y llegamos a la carretera que viene del embalse de El Pintado a El Real de la Jara, por puerto Padrona. Tomaremos la carretera hacia nuestra derecha y caminaremos por ella, con las debidas precauciones, casi un kilómetro, hasta que encontramos el camino de Colmenar, que tomamos también hacia la derecha. Volvemos a atravesar el arroyo de los Pinos de la Umbría del Castaño [5] y seguimos viendo algunos cortijos, como el de Villa María [6].
Algo más adelante, nos encontramos con otra carretera, la que viene de Almadén de la Plata a El Real de la Jara, que tras unos 500 metros nos llevará a la calle de La Paz,
donde finaliza el sendero [7].
Ficha Técnica:
Recorrido a pie: Recorrido circular, salida desde El Real de la Jara.
Distancia aproximada: 13,3 Km.
Duración a pie: 4,30 horas
Acondicionamiento: Carril o via pecuaria.
Dificultad: Media