LA MANCHA DEL BERROCAL                                                                                         

La berrea
Los ciervos son los grandes herbívoros del monte mediterráneo. Desaparecidos sus depredadores naturales y controlada la caza, proliferan hasta hacer el punto de hacer necesario controles que eviten superpoblaciones, que causarían daños al medio. Son animales erráticos. El macho es solitario, mientras que las hembras y los jóvenes forman manadas jerarquizadas con dominios territoriales. En tiempo de celo, al final del verano y principios del otoño, las cosas cambian. Los machos, armados con sus nuevas cornamentas, ya que las mudan cada primavera, se entregan al obsesivo propósito de la reproducción. Ni la comida les importa, sólo el irresistible deseo de convertirse en macho dominante con una manada de hembras a su disposición para perpetuar sus genes.
Los berridos de los machos en celo, la berrea, crean un ambiente de excitación y aullentan posibles intrusos, con los que a veces hay enfrentamientos armados. Un ambiente especial del que cada vez participan más los visitantes que se interesan por este curioso espectáculo de la naturaleza.
  
El sendero
Iniciamos este recorrido circular en el centro de visitantes Cortijo El Berrocal (ver [1] en el mapa). Se trata de una antigua cortijada rehabilitada, donde podremos obtener información sobre el parque, sus ecosistemas e instalaciones. Tomamos dirección sur, siguiendo las señalizaciones del sendero, hacia el pozo [2] que dejamos a nuestra derecha, y en el que podemos observar una antigua bomba manual de balancín. Tras él veremos un pequeño embalse, llamado La Pantaneta, que recoge las aguas del arroyo La Casquería, que, casi  imperceptiblemente, atravesamos.
Avanzamos unos trescientos metros subiendo una loma con vegetación adehesada, y encontramos el Capturadero [3], instalaciones para el manejo de las poblaciones de cérvidos. Continuamos sin dejar la dirección sur, dejando a nuestra derecha el sendero Las Rañas, y alejándonos de la línea de alta tensión. Tras unos quinientos metros de descenso encontramos la fuente Pilar del Título [4].


 Unos doscientos metros adelante, pasada la fuente, llegamos a un cruce de caminos [5]. Seguiremos hacia delante si queremos completar el sendero, pero tomaremos el de la izquierda si la necesidad o el antojo reclaman acortarlo a menos de la mitad (3,5 km la opción corta).
Algo más adelante, nos llamará la atención una especie de corral de piedra a nuestra izquierda [6], que no es otra cosa que un colmenar, o recinto donde se protegían las colmenas de corcho. El entorno en el que nos encontramos justifica el uso de las materias primas de esta antigua explotación: granito y corcho.
Ficha Técnica:
Recorrido a pie: Recorrido circular, salida del Cortijo del Berrocal.
Distancia aproximada: 6,6 Km.
Duración a pie: 3 horas
Acondicionamiento: Pista o carril de tierra compactada.
Dificultad: Media-Alta